Sunday, September 03, 2006

Excomunión y aborto

Bueno, que a muy pocos les importa hoy en día lo que la Iglesia opine, es cierto. Que estemos de acuerdo en que una niña no debería ser obligada a tener el hijo de su violador, también. Que las mujeres deberían tener control de su cuerpo y su sexualidad, y, sobre todo sobre su futuro, así es. Pero también es cierto que una institución multinacional que promueve el perdón y la defensa de la vida está obligada a manifestarse en contra del aborto. No puede haber casos de excepción. La "ley" debe ser para todos. Por eso entiendo la postura de la iglesia. No la comparto, pero la entiendo. Le corresponde a la legislación de un país promover las libertades individuales y defender a los débiles; pero las creencias y las normas de vida que promueve una fe específica son facultades personales y/o familiares. Así que la Iglesia Católica está en su derecho de excomulgar a quien sea. ¿Te sientes excomulgado? Bueno, entonces manifiestas que tu fe es la católica y que te apegas a sus normas, creencias y preceptos. Si no eres católico, ¿qué te importa? ¿Peleas acaso contra las prescripciones de otras creencias del mundo? Si no eres judío, ¿qué te importa que le prohiban a los judíos comer cerdo?

No quiero que se entienda que estoy en contra del aborto. No me siento facultada para juzgar a quien lo realiza, menos aún a una niña violada. Me indigan, sí, aquéllas mujeres que se lo toman como un método anticonceptivo más o a una de la que oí recientemente, que quería hacerse un aborto con seis meses de embarazo por que su hijito tenía problemas. Uno no puede ser ni tan irresponsable ni tan egoista en la vida. Y eso que yo sé lo que es sacar adelante a un hijo sola. Pero precisamente por eso, aquellos tan ligeros que despotrican contra la iglesia y demandan la libertad, a ver si pensamos un poco que libertad no es lo mismo que irresponsabilidad y que con la vida humana, así se trate de su comienzo, no se debería jugar.

6 comments:

Aldaron said...

Muy bien dicho.

Pero de igual manera la Iglesia SUCKS! Abajo el OPUS DEI!

Jaime Diaz said...

Es que es increible que la iglesia excomulgue a una niña por abortar y no a sus sacerdotes violadores... no les parece?

No soy catolico, ni mucho menos creyente, pero es cuestión de proporciones y de ser coherentes en sus actos, la Iglesia, asi promueva la vida y todo eso, no lo es.

Yo estoy mas a favor del aborto que de la violación de niños por parte de sacerdotes pederastas, no se ustedes... contrario a lo que piensa la iglesia.

E.a. said...

Cada quien hace lo que se le da la gana con su cuerpo, si una mujer quiere abortar, que aborte, es su vida no la mia, si yo quiero meter vicio lo hago y que, total es mi problema no el de nadie mas.

es por eso que opino que todo esta bien mientras hagamos las cosas y no jodamos al de al lado...bueno no mucho

Aldaron said...

Si, estoy de Acuerdo Elrobos, cada quién hace lo que se le dá la gana con su cuerpo.

El problema del aborto es que estás matando a otra persona. Entonces, la mamá puede hacer lo que sea con su cuerpo cuando ya tenga el hijo... pero mientras esté embarazada, cualkier cosa irresponsable que haga si es un problema, porque afecta a otra persona, y que además no tiene la oportunidad de tomar alguna decisión al respecto.

Ahora, las premisas absolutas no siven. Cada caso es particular.
En un caso tan extremo como el de la niña de 11 años, si consideraría un aborto. Pero el que lo hace porque "que cagada", mmm... no esta siendo consecuente con sus actos.

Anonymous said...

Como dice Aldaron, no se puede pensar en absolutos. Una mujer - no necesariamente una niña - puede querer abortar pues no siente que sea capaz de brindarle amor a su hijo, concebido como producto de una violación. Lo mismo puede querer tenerlo en un gesto de bondad. Un caso de alto riesgo tanto para la madre como para el niño en el momento del parto - es decir, que en ese momento ambos estarían en alto riesgo de muerte - podría decidirse por la madre, que, al fin y al cabo, podría tener más hijos en el futuro... son situaciones demasiado complejas y con implicaciones demasiado profundas como para que sea posible decir, razonablememente, "estoy a favor del aborto" o "estoy en contra".

Personalmente, estoy en contra del aborto "deportivo", como una solución al "qué dirán", o simplemente para "no perder la figura" o porque la familia de la chica es lo suficientemente cerrada como para preferir la aceptación social a la vida humana... y de esas, créanme, son suficientes en el mundo. Pero los casos complejos... sólo los pueden resolver los afectados.

En cuanto a la iglesia católica, apostólica y romana y otras sectas cristianas y sus posiciones, bien, el que quiera hacerle caso, está en su derecho... pero es que quienes hoy hacen caso de la doctrina católica no son precisamente personas con una formación y/o una capacidad analítica del tema lo suficientemente amplia como para pensar en dichas doctrinas con sentido crítico, por lo que son personas, casi siempre en los estratos socioeconómicos inferiores, que aún pretenden seguir los lineamientos católicos a rajatabla. El problema radica precisamente en que, aparte de las doctrinas de la iglesia católica, son personas que no reciben otro tipo de orientación - excepto, tal vez, la de Profamilia, en nuestro país, pero la iglesia le lleva ventaja con sucursales y puntos de atención en cada barrio y multitudinarios eventos de mercadeo diarios.

Si la iglesia permitiera a todos los fieles una retroalimentación temática suficiente como para que eventualmente pudieran pensar con sentido crítico en las decisiones que van a tomar, y no simplemente en si van o no a cometer un "pecado", estaría de acuerdo en que cada cual es dueño de seguir los lineamientos de los curas... pero no es así.

Más aún, lo que está haciendo la iglesia - y el tema ya se está trabajando a nivel jurídico - es poniendo a los fieles a escoger entre dos derechos fundamentales: la libertad de culto y el derecho a la vida. Al amenazar con la excomunión a una niña si aborta, aún en el caso de que el embarazo y el parto representen un alto riesgo de muerte para ella - como es casi inevitable en el caso de una niña de once años - y a las personas involucradas en el caso, está obligando a las personas entre desistir de la decisión del aborto - renunciando, por lo tanto, al derecho presuntamente inalienable que la niña tiene a la Vida - o a ser expulsadas del culto que escogieron, es decir, se les niega la libertad de culto. Por supuesto, la mayoría de nosotros escogeríamos salvar al menos una vida y que la religión se vaya al demonio. Pero hay que recordar que el dilema no es para nosotros o personas como nosotros: es para personas con una mínima formación académica y que llevan encima generaciones de influencia católica, y que estarán convencidos de que tal vez la niña muera, pero morirá en estado de perdón y podrá acceder a la salvación eterna.

De otro lado está lo que plantea Turin, pero desde una perspectiva aún más grave: una niña es violada, queda en emabarazo. Si aborta, es excomulgada junto con todos los que intervinieron en el proceso de aborto. ¿Y el violador, que con toda certeza es también un asesino en potencia, y que no tiene por sus actos el más mínimo remordimiento? Si va y se confiesa, será perdonado, y a lo mejor el sacerdote lo convenza de cooperar con la justicia y estará de nuevo en la calle, perdonado por la justicia humana y la divina, en pocos meses, listo para empezar el ciclo otra vez. ¿Eso es justicia?

Sigo insistiendo: el principal culpable de la actual situación autodestructiva de la raza humana sigue siendo la Iglesia Católica, Apostólica y Romana.

Anonymous said...

Ahora la cosa se complica con el Estado poniéndose en la mira de la iglesia como fuente de pecado, al prohibir la objeción de conciencia sobre el tema del aborto... caramba, sería lo mismo si al legalizar la marihuana resultara que todo mundo tiene obligación de venderla... ¿Cómo es que dan papaya de esa manera?